
Estamos ante una gran novedad, un proyecto hecho realidad y en solitario, por una mujer empresaria de pro, Marta Gomendio, madrileña, que apostó por el vino y se metió de lleno a sacar lo mejor de la tierra castellana. Eligió Coruña del Conde, minúsculo pueblo de la provincia de Burgos, muy cercano a Aranda de Duero.
Tierras con historias celtíberas, romanas y del Cid Campeador, con gran patrimonio en viejas cepas de uvas tintas y blancas con las que hace escasamente un año, la enóloga de la flamante bodega, también mujer, empezó a elaborar ambos tipos de vino.
Con las viejas cepas de la uva albillo, sorprendió a todos, pues no es nada habitual encontrar vinos monovarietales procedentes de esta uva, que tradicionalmente ha formado parte del coupage de los más prestigiosos vinos de la Ribera del Duero. Son cepas centenarias, cultivadas en el viejo sistema llamado vaso, sin espalderas -conducciones alámbricas- sino libremente, y tratadas sólo con abonos orgánicos. Viña Sulpicia 07 hereda su nombre de la vieja Clunia Sulpicia, asentamiento romano de gran importancia, situado a escasa distancia de la bodega.
Un blanco con gran personalidad y potencia sápida donde destacan los recuerdos de piña, pomelo y miel. Tiene una gran estructura, es corpulento y con un elegante equilibrio entre alcohol y acidez. Para respetar al máximo sus cualidades, no ha sido sometido a procesos de estabilización, ni filtrados.